Miércoles, 23 Septiembre 2015 00:00

El diseño como parte del proceso de producción gráfica

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El diseño en el proceso de prod. gráfica

El diseño entendido como parte del proceso de producción gráfica

Si bien es cierto que la creatividad es uno de los pilares fundamentales del diseño gráfico, debemos entender que existen otros componentes de importancia fundamental, entre los que se encuentran el dominio de los requisitos técnicos necesarios para producir una pieza gráfica impresa a través de los distintos mecanismos de impresión industrial o comercial.

Debemos tener en cuenta que diseño no es sinónimo de pieza gráfica, recordemos que "proyecto o plan" es una de las acepciones que la RAE tiene para la palabra diseño; así, podemos entender al diseño gráfico como el plan o conjunto de planes necesarios para desarrollar una pieza gráfica de forma exitosa, con lo cual queda claro que no solo debemos disponer de los conocimientos compositivos, estéticos, semióticos o publicitarios necesarios, sino también de aquellos relacionados con los recursos técnicos disponibles en el mercado para lograr dicha pieza, lo que implica también conocer y controlar las posibilidades y limitantes que cada sistema ofrece, así como los requisitos requeridos en cada caso para lograr un desempeño productivo óptimo.

Así, mientras la impresión a gran escala sobre papel casi nos resulta un sinónimo de offset, la impresión sobre plásticos, cartones corrugados y otros medios nos remiten casi inequívocamente a la flexografía. Por otra parte tenemos al huecograbado dominando los grandes volúmenes de impresión, con requerimientos de impresión y secado a altas velocidades, o en aquellos impresos sobre papeles en los que el offset no daría buenos resultados; mientras que la serigrafía o la tampografía tienen su propio mercado en aquellos terrenos donde, o bien la cantidad de piezas impresas requeridas, o el sustrato a emplear, o el tipo de acabado buscado dejan afuera a las técnicas de impresión antes mencionadas. En casi todos los casos debemos tener en cuenta los pros y contras que éstos sistemas nos ofrecen, así como las consideraciones que debemos considerar en cada caso:

  • Espacios y perfiles de color adecuados, lo que implica no solamente hablar de CMYK, tintas directas, o impresiones a seis tintas (hexacromía) o más, sino también cargas máximas de tintas (TAC), modos de generar el color y las escalas de grises (UCR y GCR), etc.
  • Registro de colores en los procesos de impresión con más de una tinta, en los que debemos evitar líneas delgadas, viñetas y cuerpos tipográficos muy pequeños que contengan más de una tinta, evitando con esto errores de registro, los que terminan perjudicando la calidad del acabado final del impreso.
  • Tramas o retículas de semitonos, las que, en caso de existir, dependerán del sustrato empleado, el tipo de tintas, y la técnica de impresión a emplear. El diseño visual de la pieza debería estar en concordancia con este parámetro, quien determinará la resolución de las imágenes a emplear (en pixeles por pulgada).
  • Resolución de las imágenes a emplear: Como dijimos en el punto anterior, a partir de la lineatura de la trama de semitonos (impresión por amplitud modulada) podremos calcular la resolución de nuestras imágenes. La formula habitual es sencilla:
         Resolución de imagen = (Lineatura de trama de semitono) x2
  • Tamaño del pliego, márgenes de impresión y reservas para pinzas: Parámetros que nos permitirán determinar el tamaño óptimo de la pieza impresa una vez terminada, con el fin de ahorrar costos de papel innecesarios, los que junto a marcas de registro, de corte, pliegue, troqueles y sangrados adecuados, le permitirán al impresor realizar su trabajo en condiciones óptimas.

El siguiente modelo muestra una serie posible de pasos en el proceso de producción gráfica, basada en el offset, partiendo desde el encargo del trabajo, hasta su finalización, suponiendo que es el cliente quien trata directamente con el diseñador (viene de "El (un) Proceso de Producción Gráfica"):

  1. Encargo de la pieza: La injerencia del diseñador comienza ya desde esta etapa, durante la cual debemos ayudar al cliente a plantear de forma clara, el alcance y función que pretende alcanzar con el trabajo que nos está encargando, especificando el tipo de pieza buscada, así como la función de la misma (divulgación, promoción, educación, etc.), además del presupuesto disponible para este trabajo.
  2. Propuesta de soluciones y cotización: Superado el paso anterior debemos proponer las soluciones de diseño que entendamos pertinentes, una vez realizadas las consultas previas con los demás actores del proceso de producción: preimpresor (preprensa), impresor (prensa) y finalistas (postprensa), conjuntamente con los costos (presupuesto) y condiciones de pago que requeriremos para la entrega del trabajo.
  3. Primeros ajustes a propuestas y cotización: En este punto es donde cliente y diseñador hacen los primeros ajustes a las propuestas preliminares a partir de las observaciones realizadas por el cliente. El diseñador puede aquí realizar los ajustes finales a su cotización para de esta forma comenzar con los bocetos previos al diseño final del trabajo. En este punto, cliente y diseñador firmarán los acuerdos establecidos en un contrato de trabajo y responsabilidades, incluyendo cantidad de correcciones posibles, costos por modificaciones adicionales, pagos de adelantos a cuenta, etc.
  4. Diseños finales: Una vez cerrados los acuerdos pertinentes debemos llevar adelante los diseños finales de las piezas gráficas indicadas en el contrato, considerando, los aspectos técnicos acordados los demás actores que formarán parte del proceso productivo (preimpresor, impresor, y procesos de post-impresión).
  5. Las pruebas color certificadas: Antes de entrar el trabajo a imprenta debemos presentar a nuestro cliente las pruebas color certificadas de cada pieza diseñada. Cliente, diseñador e impresor deberían contar, cada uno, con una de estas pruebas, firmadas por cada una de las partes a fin de poder determinar responsabilidades en caso de que encontremos inconsistencias una vez impreso el trabajo.
  6. Preimpresión (preprensa o fotomecánica) e impresión: Aprobadas y firmadas las pruebas color ya solo queda preparar los archivos para comenzar con los procesos de preimpresión necesarios para la posterior impresión, acabado y entrega del trabajo. En cada caso se convendrán los formatos a entregar (ai, indd, psd, psd, jpg, etc.), así como las imágenes, fuentes tipográficas empleadas, posibles documentos adicionales (documentos descriptivos o comentarios en áreas de indicación, etc.) que permitan poner en marcha y finalizar correctamente la producción física de cada uno de los diseños.
    Eventualmente puede ser responsabilidad y función del diseñador la supervisación del proceso productivo en toda su extensión, incluyendo en algunos casos la entrega en condiciones, lugares y métodos de entrega de los impresos, lo que deberá ser previsto en su presupuesto inicial; igualmente se determinará desde un inicio.

Plácido Luna
23/09/2015


Notas Importantes:

  • Cuando se hace referencia a "diseñador" en el artículo, podemos estar refiriéndonos tanto a un diseñador independiente, como a un pequeño estudio de diseñadores independientes (a quienes está orientado este artículo).
  • Los términos "preimpresor", "impresor" (eventualmente “grabador”) y "acabado y entrega" pueden, en muchos casos, estar integrados en una misma empresa, pero que serán citados como actores y etapas independientes para ayudar a entender conceptualmente mejor a las distintas etapas de la producción gráfica.
  • La imagen de cabecera empleada en este artículo es un fragmento de la foto original de Fédéric Bisson, usada bajo las condiciones impuestas por su autor, correspondiente a una Kodak Nexpress S2500, publicada originalmente en esta dirección.

 

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