Martes, 03 Junio 2014 00:00

Buenos días, buenas tardes, buenas noches. Con permiso, hasta luego, muchas gracias.

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"Buenos días, buenas tardes, buenas noches. Con permiso, hasta luego, muchas gracias", son a mi entender, un conjunto de palabras que representan, más que una forma de dirigirse a los demás, una forma de plantarse ante la vida, una forma de ver y tratar a quienes nos rodean, con respeto, consideración y empatía. Son las bases para el desarrollo de relaciones sanas y duraderas, con los otros, y con nosotros mismos, cuando las usamos de manera sentida y honesta.

  • Ingeniero le envié los recibos que tiene pendientes de pago por este mes...
    A pesar de que los recibos resultan saldados, la respuesta a estos mensajes, resulta casi siempre nula.
  • Ingeniero, le deposité el monto acordado por sus servicios...
    A pesar de que el depósito es recibido, la respuesta, casi siempre, resulta nuevamente nula.

Situaciones como estas han sido las que me dieron el empujón suficiente para escribir esta nota de opinión respecto a la diferencia entre formación, información y educación, tratada desde este espacio respecto a los profesionales y estudiantes de diseño:

  • ¿Cree Ud. que es lo mismo formarse, informarse o educarse?
  • Como estudiante o profesional del diseño, ¿Piensa que estos términos son sinónimos?
  • Dando un paso más, ¿Cree que haciendo o habiendo hecho una cosa ha alcanzado las otras?

En lo personal creo que la educación puede implicar, eventualmente, estar informado, o estar formado en un área específica, pero no necesariamente; hay muchos ejemplos que demostrarían tal realidad, pero estar informado y/o formado en una o más disciplinas dista mucho de ser educado, fundamentalmente por esa pequeña diferencia de verbos empleados:

  • ESTAR informado
  • ESTAR formado
  • SER educado

Así como no tiene por qué existir una relación entre una vestimenta elegante y quien la viste, tampoco existe una relación directa entre la vestimenta de la formación o de la información, con la educación de esta persona. Ambos tipos de "vestimentas" están cubriendo al ser humano, y aunque ambas ayudan a alcanzar ciertas metas, muchas de ellas necesarias, debemos tener presente de que tarde o temprano se notará la diferencia, habiendo alguien que distinga que esas vestiduras funcionan como simples disfraces o máscaras al vacío que queda por detrás.

En esa misma necesidad de enmascarar una realidad que no nos gusta o desconocemos es lo que vuelve más peligroso al disfraz, ya que, corremos el riesgo de confundirnos con él, o lo que es peor, terminar siendo esclavos de la imagen que proyectamos, alejándonos de la posibilidad de mejorar como personas.

La formación es un conjunto de herramienta que adquirimos para cumplir ciertas funciones, las que, debido a lo vasto del conocimiento y la actividad humana, las convierten en algo válido en un ámbito muy reducido dentro del contexto general, en nuestro caso, el diseño. La educación en cambio nos constituye, forma parte de nosotros mismos, es más amplia y aplicable en nuestro contexto cotidiano, es un valor que nos pertenece y que estamos confundiendo o subestimando frente un conjunto más o menos grandes de habilidades adquiridas ante la imperiosa necesidad de una sociedad que necesita de éstas, y lo que es peor, que nunca es la sociedad toda la que las requiere, sino un sector muy reducida de la misma.

Nuestro conjunto de competencias profesionales adquiridas serán nuestras aliadas en el ejercicio de nuestra profesión, pero no deben confundirse con los valores que, como seres humanos, deberíamos tener siempre presentes.

02/05/2014
Plácido Luna

 

Visto 2338 veces Modificado por última vez en Jueves, 05 Junio 2014 01:25